| Pinceladas hacia la autonomía (publicado en el Xornal de Galicia) |
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| Escrito por Oscar Dacosta |
| Lunes, 31 de Agosto de 2009 14:05 |
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Fotos: Oscar Dacosta
Así conocí a Álvaro, con su bata blanca manchada de todos los colores, enfrascado en un cuadro que solo él sabía cóomo terminaría. Estaba en clase de pintura, trabajaba constante, ensimismado, a no ser que quisiera preguntarle alguna duda a su profesor Martiño, el resto de personas no existíamos para él. Después comprendí que Álvaro lo hace todo así, con dedicación, bien sea jugar a los playmobil, al billar, lo que sea: cuando lo hace, lo hace de verdad. Álvaro es compostelano y tiene 23 años.Piensa que su trastorno genético es algo malo, probablemente se lo hayamos dado a entender, sin darnos cuenta, con los prejuicios que aún quedan respecto al Síndrome de Down.
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![]() Álvaro pintando en la habitación de su casa. Es un joven imprevisible, cariñoso, con una lucidez poco habitual y una gran empatía con quienes le rodean. Con él aprendí importantes lecciones de humanidad ya que ve las cosas de manera distinta, sin duda porque ha tenido dificultades para adaptarse a una sociedad en la que es difícil adaptarse si eres diferente.
Retrato de Álvaro en clase de pintura.
Su madre, Maruxa, hace todo lo posible para que su hijo aprenda a ser independiente. Pasó un año intentado enseñarle qué autobuses coger para volver de su clase de pintura. No es tarea fácil que Álvaro vaya ganando autonomía, pero el esfuerzo no es en balde. Javier, su padre, y Maruxa quisieron que su hijo realizara actividades que le ayudaran a ser más independiente; así encontró la pintura, hace más de diez años.
Álvaro a las afueras de su casa con su madre, Maruxa y uno de sus perros, Lilo.
Desde entonces, ha hecho grandes progresos: de pequeñas láminas de acuarelas pasó a grandes lienzos representando Las Meninas de Velázquez. Su pintura es su visión, interpreta libremente cuadros de pintores como Van Gogh o Picasso. De sus obras sorprende el color, su viveza y la rapidez de ejecución: a veces le bastan pocas horas para pintar un cuadro.
Álvaro con su padre Javier en el salón de su casa.
Dieciséis de sus más de 500 obras fueron expuestas en los centros socioculturales de Santiago. Álvaro se lo merece.
Álvaro de paseo por el parque de la Alameada en la sesión de ocio organizada por la escuela Down Compostela. Enlaces: Pinceladas hacia la autonomía (Fotogalería) |
| Última actualización el Lunes, 31 de Agosto de 2009 21:37 |