|
Escrito por Oscar Dacosta
|
|
Sábado, 15 de Agosto de 2009 17:12 |
|
Foto: Chano 
La embarcación favorita del público y del jurado. En uno de los días más calurosos del verano, en la localidad lucense de Rábade se celebró una carrera de embarcaciones caseras. Lo principal no era ganar si no la originalidad. El río Miño fue testigo de un ambiente muy festivo, donde las barcas mostraron a los asistentes sus secretos mejor guardados: fuegos, ruidos y disfraces. La afluencia de público va en aumento año tras año y a hecho que el concurso sea una cita inaludible dentro del marco de las fiestas.
Foto: Oscar Dacosta

A las seis de la tarde dio comienzo la actividad. Los participantes, de todas las edades, entraron en el agua para subirse a sus embarcaciones echas a mano con mucho esfuerzo y trabajo durante los días anteriores, mientras que los familiares, amigos y vecinos, se sentaron a orillas del Miño para animar la bajada de las barcas. La temática de las nueve embarcaciones participantes era de los más variopinta: una barca decorada con latas de Coca-Cola, unas farmacéuticas con bata incluida, unos granjeros con máquina de mallar, unos indios con un vaquero y sus caballos secuestrados, una máquina de vapor de dos pisos y unas mariquitas, entre otras.
Foto: Chano

Al final todos los participantes desembarcaron, a la espera del veredicto del jurado. Al final, el primer clasificado fue la máquina de vapor y el segundo, los indios, aunque todos los participantes se llevaron una camiseta. Foto: Oscar Dacosta
|
|
Última actualización el Sábado, 15 de Agosto de 2009 17:23 |